Emprender en tecnología, un reto que no le quedará grande

Cinco claves que debe tener en cuenta para que su negocio digital prospere en un mercado joven como es el de Colombia y América Latina.

Uno de los puntos de encuentro más frecuente entre las personas que tienen una idea de negocio en tecnología es contar con un monto de inversión que apalanque su emprendimiento, sin embargo, un alto porcentaje de las startups más destacadas de América Latina han logrado conquistar mercados importantes con un capital pequeño.

Si bien contar con recursos económicos es clave y permite una mejor ejecución, esto no lo es todo en el mundo del emprendimiento, ya que la idea debe ser sólida, contar con alta capacidad de adaptarse a los cambios y necesidades del mercado y de los usuarios, y ante todo responder a una competencia voraz.

A continuación, cinco puntos que debe tener en cuenta para no naufragar en el reto de emprender.

Ensayo, error y mejora

Internet es un ecosistema que permite que un producto sea creado, lanzado y escalado con una inversión cercana a cero, pero que requiere de gran dedicación y esfuerzo por parte de las cabezas que están detrás del proyecto. Es así como se recomienda tener un producto mínimamente viable para ponerlo en el mercado, evaluar el interés del público frente a este, identificar errores y replantear o pivotear la idea. El método mencionado facilita la creación de versiones mejoradas para liberarlas, alineadas a la demanda y respuesta de los usuarios y con una inversión baja en cuanto a recursos y tiempo de desarrollo.

Reglas de oro

Una idea de negocio exitosa debe contar por lo menos con dos de las siguientes características, y la suma de estas son el camino para posicionarse con mayor fuerza en el mercado:

Escalable: capacidad de crecer rápido en cantidad de clientes en un plazo corto y de la misma manera estar preparado para atender un volumen de usuarios que puede multiplicarse mes a mes.

Replicable: la idea de negocio se debe poder implementar de manera rápida y sencilla en diferentes mercados. El modelo debe tener una estructura clara y flexible para empezar en un nuevo país.

Recurrente: en el momento de realizar el cobro por el servicio o producto, este debe darse de manera automática, con una periodicidad  regular en la que el cliente no deba intervenir de manera directa, esto asegura un flujo mínimo de caja para el negocio.

Monetización

No se afane por recibir dinero desde un principio o por cobrar por todo lo que ofrece. En un principio la monetización no debe ser una urgencia, y esto no quiere decir que el dinero no sea importante, lo que es más relevante al empezar un emprendimiento es estar preparado para realizar cambios en la forma en que se cobra por el servicio que se ofrece y que estén ligados a su evolución. Es común que la monetización termine siendo por un servicio diferente al inicial, lo que si debe estar claro es que el producto esté orientado a las necesidades del usuario.

Internet, fuente de conocimiento

En la red hay un sinnúmero de herramientas que le ayudarán a los emprendedores a conocer casos de éxito para su estudio y posterior aplicación a sus ideas de negocio. Internet también ofrece programas (con versiones gratuitas y de pago) que serán de gran utilidad para competir con presupuestos bajos. La clave está en probar, identificar cuáles se adaptan mejor al emprendimiento y encontrar espacios para trabajar colaborativamente y crecer como empresa.

Nuevos mercados, una oportunidad para crecer

América Latina es un mercado que aún está desarrollando soluciones locales para problemas específicos. La clave está en identificar esas oportunidades de negocio y estructurar una buena idea de negocio, esto permitirá crecer rápidamente sin la necesidad de un músculo financiero grande, a diferencia de lo que sucede en mercados más maduros. Internet facilita el crecimiento orgánico.

Por: María Luisa Villalba Cardoso

Asociada senior de la práctica de Tecnología e Innovación

Deja un comentario