Relaciones Públicas y Patrocinios Estratégicos

Muchas veces cuando nos encontramos frente a un estante en un supermercado o punto de venta, necesitamos decidir si comprar X o Y producto. Es en ese preciso instante en el que pensamos si debemos escoger el de mejor precio, el de más renombre, el que tiene mejor respaldo empresarial, entre otros. Es precisamente en influir en esa decisión de compra es a lo que le apuestan las compañías y sus campañas de comunicación.

Desde hace varios años, es muy común ver que las empresas han alineado sus estrategias publicitarias para impactar a los consumidores con una sola línea de mensajes desde sus redes sociales, activaciones en punto de venta, pautas publicitarias y por supuesto actividades de relaciones públicas. El objetivo principal de este cambio en la forma de comunicación es posicionar los mensajes claves de la marca por todos los medios posibles y no simplemente difundir un logo bonito o un slogan curioso.

Una vez se ha articulado una campaña que alcance todos los frentes de trabajo, es necesario abordar un desafío mayor: comunicar los diferenciales que tiene nuestro producto versus la competencia; está comprobado que los consumidores son reacios a la publicidad directa de la marcas y que prefieren conocer los beneficios de las mismas, también,  si son avaladas por un tercero o si conocen de ellas por medio de un vocero experto. Es precisamente en ese momento en que las actividades de relaciones públicas y el free press se convierten en ese aliado fundamental de los patrocinios estratégicos, puesto que potencializan cualquier actividad que la marca este desarrollando en otros campos publicitarios.

Como parte de los patrocinios estratégicos, se deben considerar alianzas de valor emocional  con otras compañías o audiencias que generen credibilidad al producto o campaña y que de manera articulada se impacte al público objetivo de forma simultánea.

Así mismo los patrocinios estratégicos pueden ser desarrollados con un gremio, una institución académica o un grupo en específico, con el fin de lograr un impacto más puntual sobre un público determinado y a la vez, lograr que terceras personas validen los  mensajes claves que como compañía queremos transmitir. Siempre, se debe considerar que el aliado cuente con las características clave y específicas que como marca consideramos debe tener y por supuesto, que esté alineado con  los valores e identidad de nuestro discurso.

Estos patrocinios estratégicos pueden estar presentes en campañas que ayuden a la construcción de planes de responsabilidad social empresarial, patrocinios de eventos y /o deportistas, campañas educativas de interés para la opinión pública y cientos de iniciativas más, que se convierten un referente para el consumidor y más allá de lo que éste recibe a nivel publicitario y que, sin duda alguna, influyen a la hora que deba decidir, frente a posibilidad de elegir un producto, un evento o simplemente una recomendación qué elección tomar.

Angélica Ruiz, Asociada Práctica de Consumo.

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